Se
trata de un cargador solar que sirve como linterna y luz para todos los que la
necesiten, (hasta 16 horas de uso o mucho más, según la intensidad) así como
también un re-cargador de celulares para zonas remotas.
Para
situarnos debemos tener en cuenta que 1.600 millones de personas viven en la
Tierra en la oscuridad, sin acceso a la energía, utilizando el queroseno para
iluminación. El 11% de la población mundial inhala gases tóxicos diariamente
por ello, lo que representa 265 millones de toneladas en emisiones de CO2
anualmente, sólo para iluminación, con un producto peligroso que produce
millones de accidentes con quemaduras graves al año. Los gastos en este
combustible además alcanzan el 20% de los ingresos de las familias pobres.
Esto
necesita un cambio y es lo que se puede conseguir con la iluminación a base de
lámparas LED y la generación de electricidad por medios renovables, utilizando
dispositivos como el WAKAWAKA.
El
diseño es de Sietze Kalkwijk, es compacto, fácil de transportar, cabe en una mano. Se
puede instalar en la parte superior de una botella de refresco de plástico PET, con la idea de reciclar éstas o de que sirva como apoyo a
la distribución al utilizarse por las marcas de bebidas como regalo promocional.
La
iniciativa trata de fabricar el WAKAWAKA a un precio tan bajo, alrededor de 10
dólares, que puedan permitirse su compra comunidades rurales con muy bajos
ingresos. Hay que tener en cuenta que ese importe es el equivalente al gasto de
2 o 3 meses en el tóxico, contaminante y peligroso queroseno, por lo cual la
idea a esos precios es viable, además Waka-Waka se construyó mediante un
sistema de Design Thinking Colaborativo con una finalidad 100% social. Si te
compras uno estás donando uno a gente que lo necesita. Bravo, Waka-Waka!
También
sería un dispositivo interesante para los países desarrollados al ser una
potente linterna, para acampar al aire libre, o para usarla como luz de
lectura, que no necesita el reemplazo de las baterías. Emplea una pila
recargable e intercambiable de alto rendimiento que usada a diario prolonga su
vida útil por años.
Lo
mejor de todo es que también es un cargador solar de
teléfonos móviles, prácticamente puede ser utilizado por el 80% de los modelos
existentes en el mercado. Para la recarga se saca la batería del teléfono, se
coloca en un soporte y se empieza a cargar directamente a 3.7V en lugar de los
5V que se utilizan normalmente, con esto la recarga se hace más eficiente y
mucho más rápido según los promotores de
la idea.
Con un
día de carga al sol, sus creadores aseguran que se puede obtener más de 40
horas de luz suficientes como para leer en la oscuridad. Con esa carga también se puede
alargar la vida de la batería de un iPad durante dos horas, utilizando la
tableta para trabajar o navegar por Internet con el brillo de la pantalla al
máximo.
Confiemos
en que tengan éxito en la iniciativa, porque ya han conseguido entre otros, el
apoyo de Gerry Van der Sluys (creador de empresas), que firmó un compromiso con
la Clinton Global Iniciative (CGI) el pasado septiembre para ayudar a su distribución. El
propio Bill Clinton ha comunicado a los desarrolladores que está interesado en
el WAKAWAKA para enviarlo a otro país que tanto
lo necesita, Haití.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario